Soy Noé Montoya y soy educador canino

¡Hola amigos
caninos!

Soy Noé Montoya, adiestrador canino profesional e instructor de perros detectores. Mi pasión por los perros me llevó al deseo de entenderlos a través de un pilar básico: la observación.

Y me lancé a esta aventura. Me atreví a dedicar mi vida a estudiar el mundo canino y descubrí mi gran pasión: hacer que guía y perro acabéis siendo solo uno, enseñarte a entender su lenguaje y la manera de comunicarte con él,. Conocer cómo crear esa conexión tan especial.

 

Noé Montoya y Sam - Educación Canina

Mis inicios entre pelos y babas

Todo empezó hace más de diez años cuando comencé a asistir a diferentes formaciones sobre educación canina. En 2013 llegó Sam, el protagonista de esta gran historia. El culpable de que me encante mi trabajo. Un poco más tarde estaba decidido: si quería dedicar mi vida a este bonito mundo, tenía que ser a lo grande.

Mi mayor descubrimiento

Primero me saqué el título de adiestrador canino profesional en una de las mejores escuelas de España. Con Sam, claro. He de confesar que antes de empezar este curso nuestra comunicación no era la mejor del mundo pero, después de aquello, todo cambió. Aquel curso fue para mí pura pasión, disfruté como un niño pequeño y, además, Sam y yo quedamos ¡primeros de nuestra promoción! Fue ahí donde descubrí el increíble olfato de los perros y sus posibilidades. Ya no había marcha atrás: algo había despertado en m y quería aprender sin parar.

Sam - Noé, educación canina

Lo admito, soy un friki de los perros

Poco después me convertí en técnico en modificación de conducta y gestión del comportamiento. Ahí fue cuando empecé mi andadura en el mundo del olfato canino, logrando la titulación de instructor canino en operaciones de seguridad y protección civil con la que re-descubrí lo que esos sacos de babas y pelos tienen que ofrecernos.

El olfato, mi gran descubrimiento

En poco tiempo ya estaba trabajando para una unidad canina con una perrita llamada Beltza, que por aquel entonces era propiedad de la empresa, buscando explosivos en carga aérea y de cruceros (spoiler: más tarde acabaría siendo mi segundo amor perruno y quedándose conmigo para siempre). También estaba iniciando a Sam en la búsqueda de explosivos para poder trabajar con él llegado el momento.

Casi sin darme cuenta, empecé a ver cómo trabajar el olfato de la misma manera con mis alumnos y clientes particulares en la modificación de conducta daba mejores resultados de lo que me podía imaginar. ¿Una mezcla de cansancio físico, mental, reforzamiento de vínculo y sensación de utilidad para el perro a la vez? Ahí estaba yo, mejorando la vida de muchos peludos haciendo uso de esa aspiradora que tienen en la punta del hocico.

Noé Montoya y Beltza - Educación Canina

Por qué una
academia canina

Me encanta el cara a cara y disfruto como nadie de las clases presenciales. Me apasiona y me emociona mi trabajo a partes iguales. Pero un día me puse a pensar en cómo llegar a más gente y me di cuenta de que podía ayudar a muchas más personas a conseguir esa comunicación y vínculo con su compi de cuatro patas de forma online.

Es verdad que hay problemas para los que es necesaria la figura presencial de un experto en modificación de conducta, pero muchos obstáculos se pueden solucionar perfectamente gracias a un curso online, ya que el mejor maestro y guía para tu perro siempre vas a ser tú mismo. A través de esta academia canina online te brindo la posibilidad de que aprendas cómo hacerlo de una manera fácil, dinámica y, sobre todo, divertida.

Cómo funciona la academia

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Mi filosofía: «GUAU»

Veo constantemente que intentamos cohibir o inhibir comportamientos innatos y salvajes del perro, sin saciarlos de ninguna otra manera o sin aprovechar esos comportamientos para trabajar algo juntos.

Vas con tu perro por la calle, tiene la nariz pegada al suelo, y le enseñas que no vaya oliendo o comiéndose todo lo que se encuentra. Pero, ¿y si a la vez que le dices «aquí no debes oler y comerte eso», «es peligroso» o «eso está mal» le enseñas donde SÍ puede hacerlo, además, lo trabajas junto a él reforzando el vínculo entre guía-perro, y os divertís y disfrutáis los dos?

Esta es mi filosofía. Me encanta lo salvaje y lo natural del perro. Me encanta trabajar su esencia y conseguir una armonía entre su parte más animal y genuina y la de convivencia con nosotros, los humanos. Para mí es como llegar a un pacto con ellos, algo así como, ‘’Atiende, en esta avenida de ocho carriles vas a ir mi lado sin pararte a oler y ahora, cuando lleguemos a casa, vamos a jugar juntos a buscar un olor y morder y pelear una pelota juntos’’.

Noé Montoya y Sam - Educación Canina